Coonhound, un perro montañés

Coonhound, un perro montañés


 Es en Estados Unidos y más precisamente en las montañas de los Apalaches, Smorky y Ozrak, que surge una raza como el Coonhound. Fueron cruzas entre perros sabuesos y el raposero de Virginia marrón y negro que da como resultado al Coonhound tanto negro como marrón. Estos perros fueron utilizados como perros de caza y sabuesos, ya que tenía el don de olfatear a metros de distancia, animales como osos y mapaches.

El Coonhound no lleva muchos años como raza reconocida para la AKC, sino que la primera inscripción de la raza se realiza a mediados del siglo XX, de todos modos no es común ver a esta raza exhibiéndose como lo haría un pooddle, sin embargo sigue siendo una raza de prestigio entre aquellos que practiquen el deporte de la caza.

Esta raza responde a características físicas que lo diferencian de cualquier otra raza de perros de sabuesos, es un perro de tala grande, el macho es más grande que la hembra, y llegan a medir como máximo 63 centímetros y a pesar unos 40 kilos. El cuerpo del Coonhound es muy simétrico y tiende a ser alargado, posee una musculatura fuerte y maciza. Posee un pelaje corto , grueso, abundante y brilloso, el grosor del mismo le permite estar expuesto a temperaturas muy bajas sin presentar problemas de hipotermia.

Coonhound


Esta raza de perros sabuesos llamada Coonhound americano negro o marrón, posee un temperamento dócil, con ánimo estable, sociable, muy activo, es una raza que prefiere estar al aire libre y en un medio agreste, donde pueda desarrollar sus instintos de caza. Por otro lado es un perro doméstico maravilloso, no presenta signos de violencia con niños ni con personas mayores, pero precisa su espacio.

Si se presenta la idea de tener a un Coonhound americano como mascota, se debe tener en cuenta que estos animales precisan un espacio amplio para realizar caminatas y trotes continuamente, no son perros para vivir en espacios encerrados, viven mejor en lo agreste. Una cepillada de una vez por semana por su pelaje, le hará muy bien, como también una limpieza y observación minuciosa de sus orejas. Es recomendable lavarle el área de la boca de vez en cuando, ya que presenta un babeo constante el cual lo hace correr el riesgo de infecciones.

Artículo Anterior Artículo Siguiente