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29.06.08
Es necesario vacunar a los ovinos y bovinos contra la Hidatidosis, una enfermedad producida por un parásito que se aloja en diferentes órganos generando quistes de hasta cinco kilos.
Su prevalencia es alta en las zonas rurales en las cuales hay faena diaria
Foto: Mascotas El cuidado de los animales garantiza la salud de las personas.
La Hidatosis es una afección parasitaria que integra -al igual que la toxoplasmosis, la leptospirosis y la brucelosis, por mencionar algunas-, la lista de enfermedades zoonóticas, es decir aquellas que pueden transmitirse de los animales al hombre.
De alta prevalencia en las zonas rurales en las cuales hay faena diaria, la Hidatidosis, es generada por el parásito Echinococcus granulosus que en su evolución y camino desde los animales al hombre distingue entre "huéspedes definitivos" que son aquellos el cuyo intestino, por ejemplo, se aloja el parásito adulto, que tiene tres segmentos y deja huevos que luego serán diseminados por el lugar en las heces; y "huéspedes intermediarios" que dan lugar a la forma juvenil de la tenia.
En la primera categoría entran los perros, mientras que la segunda la conforman los ovinos, bovinos y cerdos que muchas veces son faenados en el campo para comer y cuyas vísceras son arrojadas a los perros para su alimentación.
No obstante, este modo de contagio indica que la transmisión no es exclusiva de zonas rurales pues en las grandes ciudades hay muchos perros domésticos que se alimentan de vísceras o partes de algunos animales que, si no están correctamente cocinadas, todavía pueden tener el parásito. De esta forma, al estar el perro en contacto con chicos, ropa, muebles y demás superficies en las cuales el huevo del parásito puede sobrevivir hasta 41 meses, se cierra el ciclo.
"De ahí la importancia de vacunar a los animales, para interrumpir el ciclo biológico de una enfermedad en la cual cuidando a los animales, se puede proteger a las personas. En la Argentina, se calcula que hay 70 millones de huéspedes intermediarios, entre ovinos, bovinos, porcinos y otros; registrándose de esta forma una tasa de infectados de entre 45 y 50 por ciento de las poblaciones animales y humanas en las zonas de campo donde la faena para alimento es un procedimiento habitual, razón por la cual suelen obviar el paso de cocinar por aproximadamente dos horas las vísceras antes de dárselas a los perros o simplemente tirarlas al campo en donde serán ingeridas por otras especies que busquen alimento", explicó a Pro-Salud News el licenciado Diego La Torre, presidente de Tecnovax, una empresa biofarmacéutica local dedicada al desarrollo y la producción de vacunas para el sector veterinario, responsable de Providean Hidatil EG95 que fue presentada durante el reciente VI Congreso Argentino de Zoonosis, organizado por la Asociación Argentina de Zoonosis.
¿Cómo pueden contagiarse los humanos?
Vale aclarar que el hombre entra en la categoría "huésped intermediario", es decir que recibe al embrión del parásito que se libera en el intestino delgado, atraviesa la pared intestinal y se dirige, por la corriente sanguínea, a diferentes órganos donde se desarrollan los quistes hidatídicos, cuya localización más frecuente son el hígado y los pulmones.
El interior de los quistes está conformado por líquido en el cual flotan las vesículas prolígeras que son las que provocan la infección. Si bien muchos quistes son asintomáticos durante toda la vida; en algunas ocasiones su tamaño llega a ser tal (hasta cinco kilos) que comprime y ejercer presión sobre los órganos afectados generando una serie de síntomas e incluso una reacción alérgica.
"Otro de los peligros es la rotura del quiste porque si eso sucede se provoca una infección generalizada que puede llegar a matar al huésped. Por esa razón, incluso en los procedimientos quirúrgicos de extracción, primero se hace una especie de costura para evitar que ese 'globo' se rompa y luego recién se saca", señaló La Torre.
Herramientas preventivas
La vacuna, testeada en especies susceptibles de la provincia de Chubut, fue desarrollada a partir de tecnología de ADN recombinante y alcanza niveles de protección de hasta 99 por ciento en los animales vacunados.
"Lo ideal, al margen de la vacuna, es trabajar en educación: enseñarle a la gente que no tiene que alimentar a los animales con vísceras crudas; hacer controles de faena en los frigoríficos y desparasitar a los animales domésticos cada 45 días. Así y todo es muy difícil llegar al control de esta enfermedad que es endémica en casi todo el mundo, que provoca el doble de casos que la brucelosis y respecto a la cual hay más datos que sobre el mal de Chagas, por ejemplo. Esto genera costos altísimos, sobre todo si tenemos en cuenta que los animales enfermos producen 10 por ciento menos tanto de carne como de lana; y que el abordaje quirúrgico de la enfermedad, ronda los cinco mil dólares", refirió La Torre, quién al ser consultado por el esquema de vacunación añadió: "El programa se inicia con dos dosis y se completa con una tercera al cabo de un año, manteniendo un programa de inmunización de los animales nacidos durante seis años".
Algunas medidas de higiene importantes
- No alimentar a los perros con vísceras o achuras crudas
- En caso que sean para la ingesta de humanos, limpiarlas bien y cocinarlas por aproximadamente dos horas
- Lavar muy bien los vegetales que son ingeridos crudos
- Evitar que los niños se lleven tierra o arena a la boca o que tengan contacto cercano con la boca del animal
- Lavarse bien las manos luego de tocar al perro
- Desparasitar a los perros cada 45 días
- Realizar análisis de materia fecal en forma periódica
- Pasear al perro con collar y correa (Pro Salud News)
Fuente: www.territoriodigital.com
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