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Autor: E.J. Durante, M.C. Brusa
Servicio Central de Cirugía, Facultad de Ciencias Veterinarias,
Universidad Nacional de La Plata. Buenos Aires, Argentina
Revista Analecta Veterinaria - Volumen 18 - Año 1998
RESUMEN: Se realiza una revisión sobre algunos aspectos de la Displasia del Codo (DC) en caninos. Las cuatro patologías identificadas en esta enfermedad son: Incongruencia Articular (IA), Proceso Coronoide Fragmentado (PCF), Proceso Ancóneo No unido (PAN) y Osteocondrosis Disecante (OCD). Aunque cada una de ellas presenta características propias, el diagnóstico individual se ve a menudo dificultado por distintas causas, entre ellas, la posibilidad de presentación simultánea, etiología y signos clínicos comunes y en ocasiones, la falta de imágenes radiológicas específicas para cada patología.
Los aspectos particulares de esas enfermedades son tratados
individualmente, mientras que las características que comparten son
discutidas bajo el término amplio de displasia de codo (DC). Se ha
establecido que la DC es una anormalidad del proceso de osificación
endocondral. Aunque su patogénesis permanece confusa, se han
incriminado a traumatismos y enfermedades metabólicas como agentes
causales. Usualmente, luego del tratamiento persiste algún grado de
claudicación. El pronóstico varía de reservado a desfavorable, de
acuerdo a la posibilidad de demorar el desarrollo de la enfermedad
articular crónica.
PALABRAS CLAVE: Codo, Displasia, Osteoartrosis, canino
CONCLUSIÓN
La displasia de codo (DC) afecta a numerosas razas caninas provocando enfermedad articular degenerativa. Aunque aún permanecen en discusión aspectos de la etiología, tales como los genéticos, metabólicos y traumáticos, ha sido fehacientemente establecido que la enfermedad se origina a partir de una anomalía del proceso de osificación endocondral, en uno o más de los huesos que componen la articulación,
Clínicamente la DC se manifiesta, en forma temprana, con la aparición de una claudicación de tipo insidiosa, efusión articular, dolor a la ejecución de movimientos pasivos forzados y, posteriormente, atrofia muscular. A menudo, los signos clínicos son imperceptibles, manifestándose luego del ejercicio intenso o después de períodos de descanso. Debido a la alta incidencia, observada en determinadas razas, la DC debe ser considerada prioritariamente durante el diagnóstico diferencial de cualquier claudicación que tenga origen en la articulación húmero radio cubital.
El diagnóstico definitivo se ve dificultado, con frecuencia, como consecuencia de la ausencia de imágenes radiológicas inequívocas o de características específicas para cada una de las patologías que originan DC, razón por la cual la tomografía y la artroscopía han cobrado en este aspecto un rol significativo. La imposibilidad de acceder rutinariamente a dichos estudios convierte a la artrotomía exploratoria en el procedimiento indicado para confirmar el diagnóstico.
Se han intentado tratamientos médicos y quirúrgicos para cada una de las afecciones que componen la DC, siendo los resultados inconsistentes para determinar su eficacia en formacontundente. Los tratamientos quirúrgicos, específicos para cada patología, deberán practicarse antes que sean evidentes las imágenes radiológicas de enfermedad articular degenerativa.
En los casos de PCF la extracción quirúrgica temprana constituye el método de elección. En PAN la fijación de la apófisis ancónea, utilizando un tornillo con efecto “lag”, devuelve la estabilidad articular, aunque se ha visto que esto no es suficiente para detener el proceso de degeneración articular a largo plazo. La osteotomía cubital proximal puede ofrecer los mejores resultados cuando se aplica en casos especialmente indicados. El tratamiento para la OCD no difiere de aquel recomendado cuando la afección involucra otras articulaciones, consistiendo básicamente, en la extracción del “flap” cartilaginoso.
La IA presenta numerosas dificultades al tiempo de determinar su posible corrección, dada la complejidad de cambios que asientan en las superficies articulares comprometidas.
El pronóstico de DC depende en principio de la severidad de los cambios presentes al momento de efectuar el tratamiento, variando de reservado a malo en referencia a la duración y recuperación del funcionamiento normal del miembro afectado.
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