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En la antigüedad durante las campañas colonizadoras de los romanos, los invasores se acompañaban por perros molosos, que utilizaban como animales de presa, pastoreo y lucha. Con posteridad, estos perros protegían a comerciantes y ganaderos, ayudando en el traslado de rebaños por cada paso de los Alpes, a través del territorio suizo.
En distintos valles existían perros primitivos que, cruzados con el moloso romano, dieron lugar a cuatro variedades o subrazas de perros boyeros, a los que se denomina con el genérico de sennenhund (perro boyero suizo). Posteriormente los cinólogos completaron su denominación dándoles el nombre según el cantón suizo de donde eran originarios.
El pastor bernés o berner sennenhund es la raza que nos ocupa en esta oportunidad, si bien su origen es muy antiguo (como perro de guardia y guía de ganado en las regiones prealpinas y en las áreas centrales alrededor de Berna), como raza se reconoce su existencia recién hacia el final del siglo XIX.
Por esa época muchos de estos perros eran utilizados en los establecimientos rurales como perros de tiro, para portar carritos que trasportaban leche, queso y cerveza, tarea que les alivianaba el trabajo pesado a los comerciantes de la zona. Recorridos de hasta 15 Km. con una carga de 50 kilos, representaban rutinas que sobrellevaban sin inconvenientes. Aún hoy, como parte del pintoresco paisaje se los suele ver tirando de carros que cargan niños en la región de la capital suiza.
UTILIDADES
Otra utilidad para la que contaban con inmejorables dotes, era la de boyero o guía de ganado en el cantón de Berna. Como fue el caso de muchas otras razas, vio peligrar su existencia con la industrialización. El advenimiento del automóvil dejó de lado el carrito que el bernés tiraba, pero como sucedió con otras razas el esfuerzo y el empeño de algunos criadores los rescataron de la casi desaparición, tratando de potenciar a través de la selección aptitudes tales como la de guardián, aunque los ejemplares de hoy, si bien no se amedrentan ante la presencia de extraños, actúan disuadiendo más ante por su imponente presencia que por su actitud de agresividad concreta.
Posteriormente los criadores descubrieron que resultaban aptos como perros de rescate por lo que la raza fue adoptada para tal fin por varias entidades destinadas a socorrer víctimas en accidentes y catástrofes naturales.
Otros criadores se inclinaron por desarrollar sus dotes de perro boyero, convirtiéndolo en un excelente guardián del ganado. En nuestro país esta raza recién hace unos años atrás comienza a conocerse.
APARIENCIA
En cuanto a su apariencia general el pastor bernés es un perro de tamaño medio, robusto, ágil, compacto y bien balanceado. Su gran dosis de rusticidad le confiere mucha resistencia a las variaciones climáticas, sobre todo a los fríos intensos. Es un animal con gran confianza en sí mismo y estabilidad emocional.
Es bondadoso y apegado a la familia, su historia de boyero lo hace un perro atento a los movimientos no cotidianos. Con las personas extrañas es algo receloso, si bien acepta a todos los integrantes de la familia, siempre identificará a uno de ellos como su amo y, una vez establecido el vínculo será imposible reemplazarlo.
En cuanto a su utilidad en el sur de nuestro país se lo usa para el cuidado del ganado ovino, desarrollando la labor con mucha eficacia, ya que se vale de los métodos que usa todo los boyeros, como el de morder hocicos, orejas y garrones del ganado, con el fin de hacerse obedecer.
PERRO DE COMPAÑIA
Su carácter sociable lo convierte en un excelente perro de compañía. Como guardián actúa más por presencia (por sus 70 cms. de alzada) que por su agresividad, ya que, posiblemente manifieste sólo algunos ladridos frente a la aparición de algún intruso. Entre las razas suizas de boyeros es la que más éxito ha tenido en el exterior de su país, tal el caso de EE.UU. en donde es muy buscado.
El pastor bernés es un perro de constitución fuerte, que alcanza una altura de 64 a 70 cms. en los machos, y entre 58 y 66 en las hembras. Su cabeza es voluminosa, con hocico largo y cráneo chato. Las orejas están ubicadas altas en forma de V; son cortas y caen pegadas a las mejillas. El cuerpo presenta un tronco con un pecho amplio y profundo, el dorso es derecho y el lomo y las ancas bien musculosas. La cola cubierta por pelos largos y algo ondulados, los miembros sólidos y derechos, rematan en pies redondos.
El manto está formado por pelo liso, largo y abundante de color negro brillante, con manchas blancas en el dorso del hocico, las manos y los pies, y también en la punta de la cola y el pecho en donde es típica la mancha blanca en forma de cruz.
Fuente: www.eldia.com.ar
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