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20.03.08
Foto: El triste destino de muchas mascotas de pascua es terminar encerradas en jaulas inapropiadas o abandonadas. (Archivo)
Adela Dávila Estelritz / Primera Hora
“No son objetos. Son seres vivos que sienten y padecen”. Con esas palabras, el Dr.Antonio Luis Rivera Guzmán, del Avian and Small Animal Hospital, en Río Piedras, hace un llamado a la población para que no compren ni regalen pollitos, patitos ni conejitos para pascua.
Y es que, tristemente, el destino final de muchos de estos animalitos es terminar abandonados porque, luego de que crecen y se les van los colores con que a muchos los han pintado; después que se convierten en adultos y ya no los encuentran tan “graciosos”, muchos niños ya no quieren jugar con ellos y a muchos adultos, entonces, les estorban.
Por ello, Rivera Guzmán advierte: “Cuando se compra cualquiera de estas mascotas, lo que están haciendo es añadiendo un miembro de la familia y eso hay que tenerlo bien claro porque, repito, no son un objeto de ocasión”.
El especialista también le recuerda al público que estos animales representan una gran “responsabilidad porque tienen unas necesidades que tenemos que llenarles para que tengan una vida sana y una buena calidad de vida”. Esto incluye tenerlos en un ambiente adecuado, alimentarlos con la comida apropiada y, por supuesto, llevarlos periódicamente al veterinario.
Un compromiso a largo plazo
Al Dr. José Arce, del Miramar Animal Hospital, también le preocupa que les compren a los niños mascotas durante la pascua. “Primero, no son -ni deben ser- una compra de impulso (porque) ese regalo de Easter es una responsabilidad que se adquiere hasta por veinte años”, expresó. “Segundo, los colores llamativos se esfuman. Además”, añadió, cuando estos animalitos son vendidos por personas inescrupulosas, “pueden traernos enfermedades -parásitos, como ácaros, y condiciones de la piel, como sarna o pasteurella- que pueden contagiarse a los humanos”.
Pero, aun si estuvieran dispuestos a aceptar las responsabilidades que estos animalitos conllevan, Arce advierte que estos tipos de mascotas necesitan “vivir en parejas (pueden ser del mismo sexo), porque ellos viven en grupos en sus hábitats naturales; así es como socializan. Y adviritió: “Hay que tenerles las áreas apropiadas, grandes y cómodas”, sobre todo para los patitos, que, además, necesitan algún tipo de piscina o estanque de agua.
Más aún, informó Arce, bien cuidados y en cautiverio, “los patos pueden llegar a vivir unos 15 años, los pollos pueden vivir como hasta 10 y os conejos alrededor de seis años”. De modo que son un compromiso a largo plazo, con su correspondiente inversión de tiempo y dinero.
Por tanto, el especialista insta a los padres a aprovechen para educar a sus hijos para que, en el futuro, sean dueños responsables de mascotas. “Por favor”, reiteró, “no les compren estos patitos, polllitos o conejitos al nene para que no ‘chave’ más. Aprovechen para enseñarle una importante lección de respeto a la vida”.
Una oportunidad para educar
Por último, el Dr. Víctor Oppenheimer, presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico enfatizó que cuando los padres se crucen con alguien que esté vendiendo pollitos, patitos y conejitos para pascua, que “aprovechen para educar a sus niños” al respecto. “Aprovechen para explicarles que estos animalitos van a crecer y no son las mascotas usuales que se mantienen en la casa, porque no pueden entrenarse” para hacer sus necesidades en sitios específicos. Son animales muy bonitos, pero son de finca y en la casa van a crear un desastre. Por eso, muchos terminan sacrificados o sufriendo, incómodos en jaulas y cajas, porque la gente no sabe cómo deshacerse de ellos”.
Oppenheimer también entiende que se debe educar a los que venden estos animalitos porque, con su ganancia, están contribuyendo a que más animales terminen abusados o abandonados. Por ello, se lamentó de que, al presente, “no hay una Ley que evite que estas personas vendan estos pollitos, patitos y conejitos para pascua” y estén en las condiciones que estén.
Por tal motivo, Oppenheimer expresó: “Ya es hora de que el Gobierno tenga un oficina de policía de animales, que se dedique, exclusivamente, a la investigación (e intervención en casos) de crueldad contra los animales”. De este modo, “las leyes que se hagan, y las se están mejorando, no serán ‘letra muerta’. Una vez tengamos una división que se dedique a esto, específicamente”, acotó, “se les podrá aplicar (a las personas) todo el peso de la Ley que, ahora, por desconocimiento, muchos no están cumpliendo con ella”.
Fuente: www.primerahora.com
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