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Miércoles, 1 8 de Julio de 2007
A. CHECA/ VALENCIA
Pedían 850 euros por canes que les habían costado 50 en Eslovaquia
Foto: Uno de los cachorros hallados.
Transportaban a los perros en pésimas condiciones durante viajes de hasta 16 horas. Muchos de ellos llegaban a morir o contraían graves enfermedades. El destino final de los canes, ser vendidos en mercadillos de Valencia o en tiendas especializadas, cuyos dueños eran engañados por la banda con falsos certificados de pedigrí. El botín de los delincuentes: lograr hasta 850 euros por animales que habían comprado por unos 50.
Así actuaba la red de delincuentes descubierta por la patrulla urbana del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Los agentes han arrestado un hombre de 32 años, A. R. P. R., y a una joven de 22 como presuntos integrantes de la banda.
La investigación de la Benemérita se inició en mayo, cuando los especialistas del Seprona detectaron la venta fraudulenta de perros en la capital valenciana.
Las indagaciones de los agentes les llevaron hasta un almacén del valenciano barrio del Cabanyal, donde descubrieron decenas de perros, en cajas de cartón en las que se hacían sus necesidades y en ínfimas condiciones.
La Guardia Civil puso al descubierto el entramado utilizado por la pareja para el tráfico de animales. Según la Benemérita, los acusados importaban los perros desde Eslovaquia. Desde allí llegaban a la Comunitat por la ruta Austria-Madrid-Valencia.
Los cachorros iban a parar al inhóspito local del Marítimo. Los arrestados supuestamente falsificaban la identidad y árbol genealógico de los perros para dotarles de un pedigrí que realmente no tenían. Esa era la estratagema utilizada para que los ciudadanos compraran los animales en mercadillos con la creencia de que eran de pura raza. El mecanismo servía también para engañar a los propietarios de tiendas especializadas, ante quienes hacían pasar a los canes como animales procedentes de España.
Unos 200 canes
La Guardia Civil cree que la pareja de detenidos –cuyo tráfico se inició en noviembre de 2006– podrían haber introducido en Valencia más de 200 canes, de razas como shih-Tzu, bulldog francés e inglés, shar pei, cocker inglés, chow-chow o pomerania.
Los dos supuestos delincuentes habrían obtenido además un suculento beneficio con sus ilícitos manejos. Según los investigadores, vendían los cachorros hasta por 850 euros, cuando la mayoría de animales eran comprados por no mucho más de 50 en el extranjero.
El hombre fue arrestado por el Seprona el pasado sábado, mientras que su presunta cómplice fue detenida este lunes. Ambos están acusados de un delito de estafa, mientras que a la joven también se la considera autora de falsedad documental, ya que la Benemérita sospecha que era la encargada de falsificar los pedigrís de los perros.
La operación continúa abierta ante la posibilidad de que haya más implicados en la trama internacional de tráfico de animales de compañía descubierta en la Comunitat, tal y como indicaron desde la Comandancia de Valencia.
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Fuente: www.lasprovincias.es
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