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05.07.08
Conoce las obligaciones que tendrás
Foto: Su salud, la convivencia, la higiene.... todas estas responsabilidades formarán parte de la familia.
Jean Arsène Yao, EFE
Tener un perro no sólo asegura la compañía de uno de los animales más fieles sino también trae consigo ciertas obligaciones para su dueño y su familia. Los dueños, además de corresponder al cariño que le brinda su mascota, deben cumplir con ciertas normas de convivencia en comunidad. Todo lo que debes saber antes de llevar un canino al hogar.
Complicaciones
Una asistente de vuelo demandó ante un Tribunal Federal en Brooklyn (EU) a la cantante Jennifer López por el ataque de su perro, un ovejero alemán, durante un vuelo en el 2006. La agresión de la mascota, que causó a la auxiliar de vuelo una grave lesión en la espalda, podría costar a la estrella latina cinco millones de dólares.
No es que la artista hubiese ordenado al can que atacara, pero “conocía o debería haber conocido la predisposición maliciosa de su perro”, alegó Lisa Wilson, la víctima, en su demanda. Tener un can, más si se trata de estos considerados como potencialmente peligrosos, es mucha responsabilidad.
Por desgracia, algunos propietarios no cumplen con sus deberes, lo que además de provocar problemas de seguridad, deteriora la imagen de los animales y de otros dueños responsables.
Por eso lo primero que tiene que hacer un dueño responsable es adiestrar a su mascota, y si no tenemos el tiempo suficiente, siempre podemos acudir a un profesional.
Indudablemente, el aprendizaje será más fácil cuanto más joven sea el perro, aunque con paciencia, siempre se llega a educar a los perros adultos.
Mi mejor amigo
El ejercicio de adiestramiento permite un mayor conocimiento de la mascota, lo que garantiza la consecución del equilibrio emocional deseado, que sólo trae beneficios.
En el caso de la esquizofrenia, por ejemplo, el contacto con animales ayuda a controlar las emociones, a mejorar las relaciones sociales y a adquirir responsabilidades, lo que facilita adoptar rutinas básicas diarias.
Aunque el beneficio más compartido por la mayoría de las familias dueñas de perros es la movilidad diaria.
Tener un can ayuda a llevar una vida menos sedentaria puesto que nos obliga a pasearlo y reducir así el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o relacionadas con la obesidad.
Un vecino más
Muy pocos dueños de perros no han oído las quejas, fundadas o no, de algún vecino sobre los pelos, orines u otras necesidades que hacen los animales en el ascensor, las escaleras o el rellano. Para evitar este tipo de situación, resulta fundamental que nuestro can sepa qué se espera de él en todo momento, en público o en privado.
Antes que nada, es imprescindible que conozcamos las normas vigentes en nuestra zona residencial o barrio para cumplirlas. Por lo general, cuando saquemos nuestro perro a la calle, siempre recogeremos sus deposiciones.
Siempre lo llevaremos con una correa, máxime si es de una determinada raza agresiva (poco recomendada cuando hay niños pequeños) como los Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileño, Tosa Inu, Akita Inu y Dóberman.
El hecho de nuestro can pueda agredir a alguien nos puede suponer no sólo una demanda judicial sino también una orden legal de sacrificio. De ahí que en el paseo diario, le podremos el bozal.
De esta manera, evitaremos dramas como los ocurridos en Brasil donde dos perros de raza Pit Bull, sueltos y sin bozal, mataron a dos ancianos en el estado de Sao Paulo.
¿Y la salud? La buena salud de nuestra mascota es también responsabilidad nuestra. Por esto, una de las primeras cosas que debe hacer un dueño de perro es vacunarlo, desparasitarlo y llevarlo regularmente al veterinario. En ocasiones, estas atenciones son gratuitas.
No hacerlo puede conducir al caso de la región argentina de Paraná donde, en junio de 2007, las autoridades sanitarias prohibieron a la población que sacaran a pesar a sus perros después de que nueve se infectaran de “leptospirosis”, una enfermedad febril aguda, que produce en las personas alteración hepática y renal.
Además de las visitas al veterinario, no está de más contratar un seguro, varia según la raza, para nuestro perro, sobre todo para hacer frente a posibles infracciones.
Fuente: www.univision.com/
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