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14/06/2007
Varios ejemplares, de la raza Pastor Belga Malinois, eran
del jefe de este servicio y estaban custodiados en instalaciones
municipales
Misteriosamente muertos. Uno detrás de otro.
Sin que todavía se sepa a ciencia cierta por qué. Ocho perros de la
unidad canina de rescate de personas que utiliza la Comunidad Autónoma,
y que tiene su sede en dependencias del Ayuntamiento de Cartagena, han
muerto en la última semana y media aquejados de fuertes diarreas y
vómitos, para desconcierto de las autoridades municipales.
Los canes fallecidos son siete cachorros de dos meses y un adulto de
cinco años y medio de la raza Pastor Belgian Malinois, empleada de
forma habitual para el salvamento de personas atrapadas por parte de
grupos especializados en emergencias.
Según explicaron fuentes
municipales, miembros de la unidad (que tiene un convenio con la
Dirección General de Protección Civil) observaron el pasado lunes 4 de
junio que los perros-guía, guardados en unas dependencias de la cerca
municipal de vehículos (en La Asomada) tenían síntomas de que su salud
estaba deteriorada. Por eso, los llevaron a un centro veterinario de la
ciudad.
Sin embargo, a pesar de los cuidados con medicamentos los
canes pequeños murieron a los dos días y el adulto, al parecer para
evitarle más sufrimientos, tuvo que ser sacrificado el lunes de esta
misma semana, 11 de junio.
Líquido anticongelante
Las
mismas fuentes indicaron que los veterinarios hicieron la autopsia a
los perros y tomaron muestras de tejidos de órganos vitales, que
después enviaron a un laboratorio de Barcelona. Los responsables
municipales están a la espera de recibir los análisis, para comprobar
si los animales han sido envenenados con algún producto. Se sospecha
que han podido darles a beber líquido anticongelante, como los usados
en automóviles.
La unidad canina (que ahora tiene cuatro perros)
es una organización autónoma vinculada a la Comunidad, pero su
responsable es José Navarro, jefe de Protección Civil de Cartagena, y
su sede regional está en instalaciones del Ayuntamiento de este
municipio.
Por eso, el concejal de Interior en funciones, Pedro
Martínez Stutz, señaló ayer que si se encuentran restos de veneno en
los animales el Ayuntamiento abrirá una investigación, puesto que los
perros estaban en dependencias municipales. Además del perjuicio moral
y profesional a esta área de salvamento, se calcula que el coste
económico que deja la muerte de los animales asciende a unos 20.000
euros.
Una de las hipótesis que se manejan es que, por los
síntomas de diarreas y vómitos y la edad de los animales, al menos los
cachorros han podido morir como consecuencia de un virus común.
En
el centro veterinario estaba ingresado ayer, no obstante, otro perro,
también aquejado de síntomas similares a los de los canes muertos.
«Es
todo muy extraño. No sabemos cómo ha podido pasar esto, porque los
perros estaban en las perreras de siempre y vigilados. Es posible que
los cachorros hayan muerto de un virus, pero lo del perro adulto...»,
comentaron ayer en el Ayuntamiento.
Varios de los perros muertos
habían sido donados a la unidad canina por José Navarro. El can adulto,
un macho, se había destacado por operaciones de rescate de personas no
sólo en la comarca (como en Portmán o los antiguos pozos de La Unión),
sino también en otros lugares de España.
Fuente: www.laverdad.es
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