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21.01.08
SERGIO LLAMAS
La llegada de un cachorro a Carranza obliga al Ayuntamiento a elaborar una ordenanza sobre la tenencia de animales peligrosos
Apenas tiene unos meses de vida, pero ha obligado a crear un registro de animales potencialmente peligrosos en el municipio de Carranza. Y es que la llegada de un nuevo vecino con un cachorro de una raza supuestamente agresiva ha puesto en marcha al Ayuntamiento encartado, el cual ha decidido redactar una ordenanza que regule la tenencia de estos comprometidos perros. «Últimamente están viniendo muchos urbanitas al valle y nosotros carecíamos del censo necesario», reconoció la concejal de cultura Garbiñe Ajá, quien especificó los requisitos que regirán en la localidad para poder tener una de estas mascotas. «Deberán ser personas mayores de edad que no hayan sido sancionadas por delitos de agresiones y que acrediten la capacidad física y psicológica necesaria», aclaró.
Sin antecedentes
El cachorro recién censado, cuya raza no ha trascendido, obligará a su dueño primero a demostrar que carece de antecedentes penales. El propietario también tendrá que abonar una tasa municipal y suscribir un seguro de responsabilidad civil sobre posibles daños a terceros por valor de 120.000 euros. Un papeleo que aumentará según la longevidad del animal, ya que la licencia debe renovarse cada cinco años.
Sin embargo, el dueño no será el único que deba superar estos controles. También el animal necesitará soportar diversos trámites burocráticos que, en su caso, incluyen un microchip de identificación y una revisión anual ante el veterinario. Penurias que no eximirán al animal del uso obligatorio del bozal en lugares públicos, donde su propietario deberá portar en todo momento una copia de la licencia administrativa y de la inscripción del perro en el registro municipal.
Pero no sólo la raza convierte a estos canes en motivo de preocupación para la Administración. La ordenanza reguladora también advierte sobre la necesidad de inscribir en estas listas a los perros de aspecto fiero. Una definición que se obtiene si la mascota responde a características tales como «una fuerte musculatura», «un pecho macizo», «un marcado carácter», o «el pelo corto». «Si el animal tiene todas o la mayoría de elementos también debe ser inscrito en el registro», reveló Ajá.
Perro villano, al margen
En el nuevo censo deberán registrarse también los animales que demuestren un carácter agresivo o que hayan protagonizado ataques a animales o personas. Sin embargo no se contempla su inclusión por pertenencia a razas autóctonas como el perro villano, utilizado en muchas zonas de Las Encartaciones como pastor o guardián del hogar. «Es verdad que pueden ser animales fieros, pero no están incluidos dentro de la ordenanza por definición», reconoció la edil.
Fuente: www.elcorreodigital.com
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