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10.10.08
Es la hipótesis más fuerte de las autoridades de la escuela agrotécnica de Sarmiento, donde la matanza ya es histórica: Un 30% de toda la población animal.
EDUARDO MANRIQUE - DIARIO DE CUYO
Foto: DAÑINO. En la escuela habían logrado reproducir a un animal no tradicional como el ñandú. De los seis que había, mataron a cuatro.
En los números que manejaban ayer en la Escuela Agrotécnica Sarmiento, la matanza de animales ya reflejaba saldos históricos en daños. La asesora pedagógica Adriana Sánchez, da algunos ejemplos: "Habían cuatro libres patagónicas (maras) y sólo queda una. Habían seis ñandúes y sobreviven 2. Patos y gansos ya no hay, y sólo queda un gallo. Nunca habíamos sufrido un daño así. Ya hay un 30 por ciento de animales muertos del total de la población. Sólo entre mediados de agosto y el martes pasado, que fue cuando descubrimos cinco cabras muertas y otra que luego murió, suman como 150 los animales perdidos", dijo Sánchez.
La mecánica asesina siempre es la misma, animales muertos o destrozados supuestamente por perros, pero completos, es decir no comidos. ¿Por qué ese matar por matar?. "La hipótesis más fuertes que tenemos es que quizá meten perros galgos al predio para entrenarlos en la caza y en carreras", lanzó Sánchez.
Otra pista para reforzar esta hipótesis es que en algunas ocasiones hallaron alambres y algún candado roto, maniobra que sólo puede atribuirse a una acción humana.
La escuela agrotécnica está instalada como un importante centro educativo en Sarmiento desde 1971. Y hasta mediados de agosto siempre sufrieron robos de animales, pero nunca este dañino aniquilamiento. "A nivel educativo los daños son muy importantes porque hay módulos específicos de enseñanza aprendizaje sobre el comportamiento de determinados animales, como los no tradicionales en el caso de los ñandúes y las libres maras", precisó Sánchez.
¿Cómo resolver el problema?. Ya hay gestiones específicas -explicó- para que desde el ministerio ordenen que por lo menos un casero viva en el predio (la escuela tiene 118 hectáreas), para darle mayor seguridad.
Pero como esa respuesta todavía no llega, por ahora hay soluciones que no alcanzan, como el patrullaje del personal técnico entre las 18 y las 7 del día siguiente, horas en las que no hay actividad escolar. Y guardar por las noches en un galpón a los animales que más están en riesgo.
En esos patrullajes -según Sánchez- también colabora personal policial de la comisaría Octava, donde aún no pueden esclarecer si hay personas responsables por el complicado caso.
Fuente: www.diariodecuyo.com.ar
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