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25.06.08
I. VILLAR / GIJÓN
- Expertos aseguran que esta raza no se considera 'peligrosa', aunque «si se sienten amenazados pueden revolverse»
- La fuerza que pueden ejercer con la mandíbula es similar a la de un disparo
«Pudo atacar por estrés». Expertos en conductas caninas consideran que el bulldog que mordió en la cara a un joven de 24 años durante la celebración del ascenso del Sporting en Begoña pudo verse superado por la situación, con miles de personas a su alrededor, perdido entre gritos y petardos.
«No es normal que un animal de esa raza ataque a alguien de esa manera, pero seguramente se encontró en una situación de pánico, de demasiado estrés, y en ese momento canalizó su irritación en esa persona», explica la adiestradora de perros Gemma Blanco.
La educadora señala que «en momentos de estrés hasta el perro más manso del mundo tiende a resolver la situación con la boca». Gemma Blanco considera que estos animales «por razones de selección genética pueden desarrollar un importante sentido de guarda. Si lo tiene desarrollado y ve que se invade su territorio o se ataca a su dueño, también pueden reaccionar de forma violenta, aunque es raro que lo hagan como ocurrió en Begoña». La adiestradora pide que no se generalice con respecto a los bulldog, porque «no creo que se deba catalogar una u otra raza como agresiva. Los agresivos son los individuos, los perros, no las razas».
De similar opinión es Víctor Cuesta, responsable de la escuela de adiestramiento que lleva su nombre. «Los bulldog no suelen ser peligrosos», asegura. Con respecto a lo ocurrido el 15 de junio en Begoña, considera que «seguramente se trataba de un perro poco socializado, no acostumbrado a la gente, y en ese momento se sintió amenazado. Son animales con poca confianza en sí mismos». Cuesta culpa al dueño del bulldog de no haber educado socialmente a su perro, y cree que esto no habría pasado, por ejemplo, con un animal «que esté acostumbrado a pasear por el rastro todos los domingos».
Convivir en sociedad
En su opinión, «siempre se puede reincoporar estos perros a la sociedad». No obstante, asegura que «no somos conscientes de lo importante que es la educación que reciben de cachorros para aprender a convivir. Ese animal necesita un curso de sociabilidad». El adiestrador explica que en las escuelas «tratamos de quitarle el carácter a los perros».
Víctor Cuesta explica que para acercarse a un animal como éste hay que evitar cualquier gesto brusco que pueda ser interpretado como una amenaza. «Por ejemplo, no se debe levantar la mano, porque puede pensar que es una agresión. Hay que arrimarla poco a poco, dejando que la huela». En caso de atacar ante una situación de amenaza, los perros que no están adiestrados en defensa «muerden y sueltan». La fuerza que puede llegar a realizar un bulldog con sus mandíbulas es «lo mismo que una bala impactando en el cuerpo, con una presión de 700 kilos por milímetro cuadrado».
El bulldog tampoco está considerado como raza peligrosa por las autoridades, que reducen el catálogo a ocho. Son, concretamente, a los pit bull terrier, staffordshire bull terrier, american staffordshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasileiro, tosa inu y akita inu.
Fuente: www.elcomerciodigital.com
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